El abismo
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Relato breve.
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Era un esplendor en la hierba y fuera de ella. Los cabellos le brillaban hasta en la noche y cuando movía su cuerpo, a él se le agitaba mil veces el corazón. Soñaba con su sonrisa de limonada. Por todo ello la eligió, convencido de ofrecerle el alto nivel de vida y seguridad que solicitaba.
Los que la querían le aconsejaron que no lo amara en exceso, ni todos los días. Que evitase entrelazarse a menudo con él, fomentando sólo la compañía; que era un hombre expuesto en demasía a la muerte, que sus negocios pintaban oscuros. Aunque siempre pensó que eran exageraciones cargadas de prevención.
Poco después, en tiempos eufóricos de amor, se lo mataron. Es costumbre decir que habiendo querido mucho a alguien, cuando falta se crea un vacío imposible de llenar. Y ella vio un hueco convertirse en abismo, tan cerca de sus pies que se desplomó irremediablemente en él.
Durante la caída tuvo la suerte de asirse a un saliente quebradizo e inestable, quedándose colgada sobre el precipicio. Pareció que todo iba a depender de su resistencia, a la espera de que alguien percibiera su resplandor y la rescatara de allí con premura. Pero el primero que se le acercó fue para concluir el ajuste de cuentas.
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Enrique Masip Segarra [2009]. Todos los derechos reservados.
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Fot. de un precipicio en la República de Jakasia [Siberia, Rusia]. Vía EQM



lilian fernandez dijo
Enrique cuantas veces sucede este relato en la vida real, en mi casao el final ha sido diferente pero la historia la he vivido.
Me has hecho recordar algo que fue muy peligrosamente maravilloso, pero en honor a la verdad lo bueno nadie me lo puede quitar y lo malo se ha disipado en los años
Besos mi querido amigo
14 Junio 2009 | 01:34 PM